El proyecto consiste en la rehabilitación integral de un mercado tradicional para convertirlo en un espacio gastronómico moderno sin perder su esencia histórica. Se recuperaron estructuras originales de hierro fundido y cerámica, integrándolas con elementos contemporáneos como vidrio, iluminación lineal y mobiliario modular.
El nuevo mercado ofrece puestos gourmet, zonas de degustación y una terraza interior ajardinada. La intervención prioriza la eficiencia energética, la accesibilidad y la preservación del carácter del barrio.
Un ejemplo de cómo la arquitectura puede revitalizar espacios urbanos emblemáticos.